El 26 de abril de 2026 entrará en vigencia la segunda etapa de implementación de la Ley “40 horas”, que en esta fase modifica el Código del Trabajo, reduciendo la jornada ordinaria de 44 a 42 horas semanales.
Si bien la normativa estableció en el artículo 22 que la jornada ordinaria no podrá exceder de 40 horas semanales, también dispuso que esta disminución se aplicaría de manera gradual, dentro de un plazo de cinco años.
¿Cómo debe implementarse correctamente esta nueva reducción? ¿Qué vía recomendamos para llevar adelante este proceso? ¿Cómo el empleador debe reducir la jornada unilateralmente?
Conoce las respuestas a estas y otras preguntas en una nueva edición de nuestro Enfoque Laboral.